Tal y como vimos la semana pasada, las temperaturas extremas, la humedad o los cambios bruscos de tiempo pueden influir en el rendimiento del ascensor y provocar incidencias si no se toman las medidas adecuadas.
Entender cómo afecta la climatología al ascensor permite anticiparse a posibles problemas y garantizar un funcionamiento seguro y eficiente en cualquier estación. ¿Quieres saber cómo? Pues hoy te lo contamos todo en Ascensores Pertor.
El calor es uno de los principales enemigos de los componentes electrónicos y mecánicos. Durante los meses de verano, especialmente en zonas donde las temperaturas son muy elevadas, pueden producirse las siguientes situaciones:
El cuadro de maniobra (el “cerebro” del ascensor) contiene componentes electrónicos sensibles a altas temperaturas. Si la sala de máquinas o el armario donde se encuentra no está bien ventilado, el exceso de calor puede provocar fallos intermitentes o incluso la parada del ascensor como medida de protección.
El calor también puede afectar a elementos mecánicos como poleas, cables o guías, aumentando la dilatación de materiales y acelerando el desgaste si el mantenimiento no es adecuado.
En edificios sin climatización en el hueco o en la cabina, los usuarios pueden experimentar incomodidad por altas temperaturas, especialmente en ascensores con gran tránsito.
Aunque el ascensor está diseñado para adaptarse a diferentes condiciones, el mantenimiento preventivo es clave para minimizar los efectos de la climatología. Revisiones periódicas, ajustes estacionales y una correcta ventilación o aislamiento pueden marcar la diferencia entre un funcionamiento continuo y una avería inesperada.
La climatología no se puede controlar, pero sí se puede anticipar su impacto. Con una supervisión técnica adecuada y pequeñas medidas preventivas, el ascensor seguirá ofreciendo seguridad, comodidad y fiabilidad durante todo el año, sin importar la estación.